¡La época de los hombres y las mujeres orquesta ha acabado!
Si eres de los líderes que piensa que tú tienes que saber de todo y que eres quien debe hacerlo todo y quien tiene que dar el OK a todo, ya no eres un líder, te has convertido en un embudo. Sí, ya lo ves, has bajado de categoría de golpe.
Te contaré algo que me encuentro cada dos por tres cuando algún emprendedor o alguna pequeña o mediana empresa me pide que le asesore en su negocio, sobre todo cuando se han quedado estancados y ya no saben hacia dónde ir. Cuando una idea de negocio se pone en marcha casi todo el trabajo recae en una o muy pocas personas; estas personas, por una cuestión de ahorro de costes salariales, hacen de todo; en esta fase inicial, no es mala idea, yo siempre aconsejo que el primer dinero que ganess no sea para otro; pero cuando la cosa ya va tomando vuelo, llega el momento de delegar. Cuando se hace esto y se hace bien, las empresas se disparan en su éxito. Tanto es así que el marketing tiene un término muy fashion para llamarlo: outsourcing o externalizar.
Si tu organización o tu equipo ya no esté en la fase inicial, te tienes que plantear delegar eficazmente para dar un salto adelante y conseguir resultados que tú solo, siendo un hombre o una mujer orquesta no podrás conseguir.
Tengo un amigo que tiene una empresa que fue muy bien al principio, pero que con el tiempo se ha estancado y ahora ya está de capa caída claramente. Al principio todo eran éxitos: pocos clientes, muy contentos y como él y su socio lo hacían casi todo, salían los números y daba para vivir más que muy bien. Cuando fueron creciendo lo que pasó es que el socio se fue, en lugar de buscar otro decidió seguir solo, «¡Mejor! Así no tengo que consultar nada a nadie», me dijo. Primera metida de pata. A partir de ese momento la cosa dejó de ir a toda pastilla y lo que hizo fue culpar a la crisis, que en ese momento comenzaba. Más adelante la cosa ya fue claramente a peor y la culpa fue del local que tenía; cambió de local por uno más pequeño y más cerca de casa. Pero la cosa siguió yendo mal, ahora ya de manera más que evidente; la culpa esta vez era de todos los que trabajaban con él; los echó a todos y creó un equipo nuevo. Pero nada cambió. Volvió a cambiar medio equipo y nada de nada. Cambió de marca, hizo todo un proceso de branding nuevo, «para reavivar el negocio», decía … ¿Resultado? Aún peor, desposicionamento, clientes que se van y cada vez menos facturación. Lo único que no había cambiado con los años era él mismo. Ya no era un líder, sólo era un embudo. Los embudos son un problema en una organización y terminan haciendo que todo vaya peor.
Si todo tiene que pasar por una o pocas personas, tu organización tiene un problema grave.
¿Qué significa delegar?
Empezaré por decirte lo que no quiere decir nunca: pasar «marrones». No tiene nada que ver con pasarle a los demás lo que no quieres hacer por comodidad o porque mandas. Esto es ser un embudo perezoso, que es mucho peor que ser sólo un embudo. «Como soy el jefe, eso que lo haga otro!» Es lo peor que puedes hacer con un equipo. Tú tienes una responsabilidad y ésta no la puedes delegar en nadie, es por lo que te pagan.
Si haces esto, te alejas mucho del objetivo que tiene delegar que es reforzar la confianza en las personas que son tu equipo. La confianza refuerza el talento porque las personas que lo tienen quieren responsabilidades y ocasiones para demostrarlo; si no les dejas mostrar este talento en tu equipo, buscarán otro donde lo puedan hacer. Estas personas que queremos atraer a nuestros equipos saben que su gran valor es el talento (y si no lo saben, es nuestro trabajo hacer que lo sepan) por tanto quién más los valore, más contentos los tendrá y, en consecuencia, más los fidelizará.
La confianza es lo que hará que el talento emerja. Potencia tanto como puedas.
Lo que significa, pues, delegar es demostrar confianza en aquellas personas que forman parte de nuestro equipo para que hagan aquellas tareas que harán mejor y sean protagonistas de los proyectos que con su talento pueden conseguir hacer de manera extraordinaria.
El objetivo de delegar.
Conseguir el mejor resultado posible.
Ya está explicado. No hay que darle más vueltas. Este es el único criterio que debes tener en cuenta a la hora de delegar una tarea. Pregúntate «¿quién la hará mejor?»
Si en tu equipo aún eres tú la persona que lo hace TODO mejor que los demás, te tienes que plantear dos cosas:
Primera, rebaja tu ego un poquito que vas muy sobradito…
Segunda, si es verdad lo que piensas, ya puedes despedir al que se encargó de seleccionar las personas de tu equipo el equipo, porque te ha rodeado de inútiles.
Como la segunda parte ni pienso que sea tu realidad, te daré una opción más:
Tercera, ¿no será que no les has dicho cómo de buenos son y no les has demostrado entrenando convenientemente a asumir sus responsabilidades?
¡Acabar delegando siempre en las mismas personas, el riesgo más alto!
Esto es lo más peligroso cuando te planteas delegar. Como tienes la percepción de que hay unas cuantas personas que siempre te dicen que sí y que lo hacen bastante bien, con los demás casi ni cuentas. Siempre acabas yendo a hablar con las mismas personas, les haces cuatro cumplidos y ya te dicen que sí. ¿Por qué es un error? Pues, porque envía un mensaje poco alentador a todos, tanto a los que siempre dicen sí, como a los que nunca tienen la oportunidad de decirlo -es evidente que en estos no confías-; y porque estás sobrecargando a los primeros de trabajo y lo sabes. Cuando al final revienten los buenos, ¿qué vas a hacer?
¡Mucho cuidado!
Las personas, los equipos, las organizaciones tienen el mismo tiempo cada día, ni un minuto más. También tienen una capacidad de desarrollo de tareas que tú, como líder, debes conocer. Si la sobrepasas los costes de calidad de vida para estas personas serán demasiado altos para la organización, te lo aseguro.
Cuida las personas de tu equipo y cada vez darán mejor rendimiento. Un buen entrenador tiene contentos y motivados, incluso, a los que no juegan cada domingo.
Tiempo de vídeo
Vamos allá. Ahora tómatelo con calma y te contaré cómo puedes hacerlo para delegar, por tanto descargarte de trabajo; cómo puedes hacerlo de manera que tu equipo esté encantado de que lo hagas; y cómo conseguir que los resultados sean cada vez mejores.
Aquí tienes también el AUDIO de la información que hay en el vídeo para que puedas escucharlo sin necesidad de estar pendiente de una pantalla.
Más recursos
- Primero et invito a ver otro vídeo de una persona muy interesante, se trata de Víctor Küppers, profesor de comunicación y autor de un libro esencial que te recomiendo El efecto Actitud. En esta charla nos hace reflexionar justamente sobre cuál es nuestra actitud y el papel que tiene en nuestra vida. Te ayudará mucho a darle el valor que tiene y crear las condiciones para que las personas de tu equipo tengan la mejor posible.
- Un article en que te hablo de cómo, cuando cada persona sabe la parte que le toca hacer, se consiguen resuiltados literalmente extraordinarios, Lo que puedes aprender de una remontada.
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Mis regalos…
Como ya sabes, te lo quiero poner fácil para que pongas en práctica las estrategias de liderazgo que estamos trabajando en este Programa. Hoy tienes estos dos documentos que te puedes descargar y empezar a utilizar. ¡Pruébalos!
- Guía per delegar eficazmente
DESCARGA EL DOCUMENTO DESDE AQUÍ
- Ficha de registro de competencias
DESCARGA EL DOCUMENTO DESDE AQUÍ
Al pie de esta Unidad tienes las actividades que te propongo. Empezamos a entrenar a fondo y a trabajar la forma de delegar eficazmente. Para ver las actividades, solo has de seguir el vínculo.
Consulta todo lo que necesites.
Hazme llegar tus dudas y preguntas al correo específico de este curso lider@guialcoaching.com.
«Las fortalezas y debilidades de la competencia emocional de un líder pueden medirse, respectivamente, con el pleno aprovechamiento o el mal uso del talento de sus subordinados». Daniel Goleman